Mi sincero Adiós

Estoy en un punto de amor en donde no se si retroceder o seguir, soy como un robot donde mi opinión no tiene algún derecho de decisión. 

Pienso en ti pero al verme al espejo también pienso en mí, es tan enfermo mentirnos y duele vivir reprimiendo lo que hay que decir, quizá sea solo porque no te conocí totalmente. 
Te propongo olvidar que te quise de verdad, fingir que nunca he estado y lamento haber sido un tormento para ti, quizá no te conocí del todo bien.


Hay cosas que nunca debí hacer pero no podemos cruzar esta muralla y por mucho que me duela o por mucho que no quiera no me queda más remedio que empezar a olvidarte, olvidarme de tus ojos, de tus bromas, de tu hermosa sonrisa, de tu locura, de tu voz,  de de enojarme contigo por tonterías, de las horas que pasamos juntos en aquellas madrugadas al teléfono, de los momentos buenos, de los momentos malos, son tantas y tantas cosas, aparte de todas las que se me olvidaron . 
 Piensas que no te quiero ni un poquito, piensas que no me importas, pues te equivocas, no sé como explicarte todo lo que siento, eres la persona que no pensé que llegara pronto a mi vida.

 Eres la persona que me hizo feliz en tan poco tiempo, la persona de la que nunca me quisiera alejar pero no hay más que hacer . 
Querer  y mostrarte que te quiero pueden ser dos cosas distintas para mí y para ti. 
 Y en estas, como en todas las cosas,  podemos estar en absoluto desacuerdo sin que necesariamente alguno de los dos esté equivocado. 


El amor es un sentimiento que avala la capacidad para disfrutar juntos de las cosas y no una medida de cuánto estoy dispuesta a sufrir por ti, o cuánto soy capaz de renunciar a mí y viceversa.
A medida que recorro el camino aprendo a aceptar que quizás no me quieras y para que seguir luchando contra algo que jamás sucederá, por más doloroso que sea para mí, es un simple adiós. 

No volverás a saber de mi, ni yo de tí pero deseo que encuentres lo que siempre has buscado.

Y con esta canción te dejo ir completamente de mi vida. Cada vez que suene te recordaré, sin embargo me prometo a mi misma que eso no será seguido. 

Nobody said it was easy, it’s shame for us to part – The scientist

Quiero hacerte las cosas más pervertidas

Quiero sentir tu mano deslizándose entre las mías mientras vemos una película en el sofá. Quiero sentir el calor de tus ojos sobre mi, preguntarme por cuánto tiempo vas a besarme. Hasta que alcances el cierre de mi falda o la tira de mi bra.

Quiero mover las cosas a un lado en la habitación hasta que podamos acurrucarnos con tu pecho rozando mi espalda, con tu cara en mi cabello, tus brazos rodeandome, tocando las curvas de mi cadera. 

Quiero que me beses en los labios, muy despacio al inicio, dudoso de hacerlo. Quiero un poco más de esos besos, donde en nuestra mente seamos más que ese momento, preguntándonos que está pensando el uno del otro y si ambos queremos más. 

Entonces quiero que esos besos ligeros se conviertan en intensos, en besos apasionados. Quiero que las manos que has mantenido de tu lado descansen sobre mi espalda y un poco más allá de mi falda. Quiero que nuestras piernas se crucen, que nuestra lengua se revuelque. Quiero mis dedos en tu cabello y alrededor de tu espalda. 

Quiero que tus labios se muevan y se direccionen a mi cuello, mi espalda, mi abdomen, quiero que vayas bajando hacia mi torso o entre mis piernas y entonces que me quites la ropa lentamente, como si necesitaras respirar mi imagen. 

Pero no me quiero deslizar entre tus sábanas. Quiero acostarme sobre ellas, que nuestros cuerpos estén expuestos a la luz. Quiero decirte que tan hermosa soy, aun con las palabras en tus ojos. Quiero escucharte decir cómo has estado esperando tanto tiempo tocarme así. 

Quiero tu sabor en mi boca, tu amor en mis venas. 

Quiero hacerte las cosas más pervertidas. Quiero escuchar gemidos que sean solo para mí, sentir como jalas  mi cabello con las mismas manos que han tocado mi rostro y sentido mi cuerpo. 

Pero eso no significa que no esté interesada en las cosas dulces. 

También quiero mensajes por la mañana. Platicas por la noche. Desayuno con ropa interior. Noches en las que manejemos en la ciudad por lugares que jamás hayamos visitado.

Quiero que estés para mí mientras te mando mensajes bonitos o mensajes sexuales. Quiero que me quieras en más de una manera. 

Porque aunque quiero dormir contigo, aunque no puedo dejar de pensar en tí entre mis piernas con tus labios contra mi piel, yo quiero mucho más que solo sexo. Quiero algo real contigo. 

Quiero todo contigo. 

26 cosas que todavía no sé a mis casi 26

Estoy a unas escasas 7 horas de cumplir 26 años y me doy cuenta que las cosas que aprendemos a lo largo de nuestra vida es una tabla de desarrollo continuo, una medida de lo que debemos ser capaces de hacer en cada etapa de la vida, pero mientras he aprendido muchas cosas desde que cumplí 25 años, definitivamente sé que no aprenderé 26 cosas nuevas en este año (parece imposible). Lo único que puedo decir es que ahora soy más consciente de las cosas que NO sé, que de las que si sé. Así que aquí va mi lista.

  1. Cómo Donald Trump se convirtió en presidente (todo fue tan rápido)
  2. Por qué estoy comenzando a sonar como mis padres
  3. Cómo no estar celosa de algunas personas en Facebook
  4. Cuando no utilizar emojis en los correos del trabajo
  5. Por qué las resacas son progresivamente más difíciles de manejar
  6. Qué hace a una persona interesante
  7. Cómo de acuerdo a mi facebook, todos siempre están de vacaciones
  8. Sí todavía puedo o no, usar mis shorts super cortitos
  9. Dar un consejo sin que luzca como sermón
  10. Cómo perdonar a mis padres por todas las cosas que no fueron
  11. Cómo hacer amigos adultos sin que sean mis compañeros de trabajo
  12. Como saber si mi generación es tan mala como la gente dice (millennials)
  13. Exactamente como encender la estufa sin volar la cocina (aunque me defiendo cocinando)
  14. Sí debería salir más
  15. Sí debería quedarme más en casa
  16. Por qué los buenos artistas siempre mueren jóvenes
  17. Cómo llegar y platicar con el chico guapo sentado en la barra (no se trata de confianza, es una pregunta logística, los bares están siempre llenos y el ruido es suficientemente alto para no poder conversar)
  18. Cómo hacer que me importen más las cosas que realmente no doy un carajo por ellas
  19. Que porcentaje de mi guardarropa debería ser de otro lugar diferente de Forever 21
  20. Cómo salir con mis amigos sin tener que super agendarlo
  21. Cómo reafirmarle a mis padres que no estaré sola por siempre
  22. Qué es más importante, viajar o ahorrar
  23. Cuándo es la edad ideal para casarme y tener hijos (que miedo)
  24. Por qué las personas que dibujan sonrisas siempre tienen que vivir lejos
  25. La razón por la cuál aún no he empezado a medir lo que como si mi metabolismo va en caída
  26. Sí se supone que ya debería haber descifrado todos los puntos anteriores

Si alguien sabe alguna de las respuestas, me puede ayudar a aprender más rápido, mientras tanto me tomaré la vida con calma y una malteada (haciendo énfasis en el punto 25)

Respuestas

I.
Solía creer que el tiempo se estaba acabando. Que si nosotros no teníamos respuestas, que si no brotaban las palabras que necesitábamos escuchar, que yo necesitaba oír en el momento adecuado, entonces todo terminaría, que terminaríamos aún más lejos el uno del otro y que olvidaríamos lo que una vez fuimos. 
De muchas maneras tuve razón, yo me fui, tú corriste, no regresé completamente y miré la puesta de sol en memoria nuestra pero ahora entiendo todo, el tiempo nunca fue importante para el amor – para nosotros. 

Tú no puedes borrar de la memoria como te hizo sentir alguien o que el corazón se detenga con tan solo escuchar su nombre. 
Nunca fue acerca de las horas, los meses, los años lo que hay entre nosotros, el tiempo nunca tuvo oportunidad.
 

II. 

¿Es tan fácil para ti pretender? 

Decirte a ti mismo que siempre estaré fuera de tu alcance, así no tienes que extender tus brazos ni arriesgar tu corazón a que se quiebre en pedacitos una vez más. 
 ¿Es fácil para ti imaginar que estoy en algún lugar, que soy de alguien más, solo alguien a quien tal vez quisiste y que perdiste?
¿Es fácil decir: ella se ha ido? Tal vez eso sea más fácil que ver que tan lejos te llevarán tus piernas. 

¿Tienes miedo de esto? ¿de lo que podríamos ser? porque yo realmente si lo tengo. 
Me es más fácil creer que eres él que se ha rendido, que darme cuenta que yo soy la que se fue y que te he estado extrañando desde ese día. 

III.

 Me enviaste una canción, algo tipo sacado de una película, cliché y absolutamente perfecto. Tan solo la letra y una nota me hacen pensar en ti. 
Y aquí estoy, luchando con que palabras podría escribir para responderle al hombre que amo(é) y que pudiera borrar la distancia, pero todo lo que hago es escuchar esas notas de la melodia que están atadas a mi corazón con gran peso y significado.  Respiro profundo el aire que me rodea y canto el coro tan fuerte como puedo. Espero que el viento lleve está melodía a donde quiera que tú estés. 
Espero que sepas que mi corazón nunca parará de cantar. 

Un mundo de fantasía

Qué duro es caer en cuenta que todo desde un inicio estuvo mal. Qué nunca debiste haberte dejado endulzar el oido, que era demasiado bueno para ser verdad, que todos veían el lado que tu te negabas a ver y es por una simple razón, tan sencilla que suena tonta, uno quiere tratar de confiar en alguien, de darse la oportunidad de amar, de abrirse con esa persona que a veces no aprendemos a ver las señales que están claras. No digo que soy perfecta pero uno aprende de los errores que van obstaculizando la relación, se habla, se entiende y si se ama no se vuelve a hacer. Querer es poder pero si realmente no se ama, se sigue haciendo repetidamente sin importar.

Lo que no me queda claro es porque se miente a uno mismo, porque queremos buscar compañía cuando realmente no la necesitamos, porque mendigamos amor o nos conformamos con miseria de cariño, eso que no se acerca para nada a un amor incondicional. 

Duele darse cuenta que no saben valorar pero es más importante que uno se valore a si mismo, así continuamos con la vida, recogemos la dignidad que nos queda y seguimos viajando hasta encontrar a la siguiente persona que nos dejará una nueva enseñanza. 

No le odies, para nada, creo que nunca he llegado a odiar a alguien, siempre he pensado que son aprendizajes necesarios en la vida. Aprendimos suficiente en la escuela pero falta de aprendizaje en la vida. Entonces, agradecele por haberte enseñado a amarte un poco más, por ser un poco más astuta y elegir bien a las personas con la que te relacionas. No dejes que se pierda la confianza,

Un paso hacia adelante, ninguno hacia atrás. Uno cambia al amor de su vida, por otro amor o por otra vida. 

No soy la clase de mujer de la que te enamoras

Me han repetido una y otra vez que el amor verdadero debería de ser mi prioridad número uno en la vida y me he visto condicionada a aceptar y creer que debo experimentar este amor, pero que todavía no estoy lista para ello. Esta es la razón por la cual tengo que cambiar constantemente, por la cual tengo que cambiar mi composición. Todo con la esperanza de que llegue alguien que me diga las palabras mágicas. Nunca me ha pasado que alguien haya hecho algo tan romántico por mí que haya hecho que casi me desmayara. Por mucho tiempo me causó confusión esta situación. Era una adolescente con necesidades físicas y emocionales normales. No es que nunca me haya enamorado. Es más, me enamoré hasta la última fibra de mi ser. Pero nunca nadie se ha enamorado de mí. Me tomó bastante tiempo darme cuenta de la razón. Y era bastante simple, casi para reírse. Nadie se ha enamorado de mí porque no soy el tipo de mujer de la que te enamoras.

Quizás sea esa mujer que respetas, o esa mujer a la que admiras. O la mujer que te gustaría encontrar en casa cuando llegues del trabajo, esa mujer que te obliga a cuestionar perspectivas con las que has estado viviendo por años. La mujer que acaba con esas nociones preconcebidas que tienes de las cosas que te gustan, la mujer a la que miras y te preguntas ‘¿Cómo? ¿Cómo hace eso?’ La mujer que buscas cuando necesitas fuerza y apoyo, la mujer que hace que te des cuenta de lo grande que puede llegar a ser el mundo. Incluso la mujer a la que acudes cuando necesitas un consejo. Sin embargo, no soy la mujer de la que te enamoras. No soy la chica con la que quieres pasar horas simplemente mirándola. La chica a la que tratas hacer sonreír, la chica cuyas manos quieres que estén entrelazadas con las tuyas. Esa chica que es tan bella, tan delicada, que te dan ganas de pelear contra el mundo por ella. No soy esa mujer a la que tienes que proteger de sí misma porque no soy lo suficientemente frágil como para romperme de la nada. Estoy endurecida, y tengo cicatrices de batalla que quizás se parezcan a las tuyas. No me avergüenzo de las marcas, de las manchas y de los moretones que puedes encontrar en mi cuerpo y mi mente, son mías y son parte de mi historia. No voy caminar mansamente detrás de ti, voy a caminar contigo. Voy a empujarte tanto como me empujo a mí misma. Esto me hace una persona difícil de amar, porque no puedes simplemente tomar mi amor y empaparte de él. No, también tendrás que ceder, y eso te costará. Eventualmente, puede que te vayas simplemente porque encontraste a una chica que te hace feliz en vez de una mujer que te haga pensar.No soy la mujer de la que te enamoras, soy esa mujer a la que aprendes a amar.Y me siento bien al respecto simplemente porque sé que cuando alguien me diga ‘Te amo, estoy enamorado de ti’, él sabrá exactamente lo que significan esas palabras. No serán cosas que se dicen sólo en la mañana cuando todavía estás medio dormido. Serán palabras verdaderas, y brillarán a la luz del sol. Será algo que sea recíproco y que me nutra. Será un amor por el que valga la pena luchar.

Lo que eres

Eres una puta cuando:

Cuando sales con un hombre porque esperas que él te quiera volver a ver y que eventualmente termine en una relación formal.

Tienes sexo con un hombre que solo quiere sexo contigo pero tu buscas más que eso.

Te sientes culpable después de tener sexo.

Tú crees que si le das un oral, ¿cómo no va a querer más y que puedas construir una relación?

Ves a la gente en relaciones bonitas y estás insegura que tan suertudos son de tenerse el uno al otro, te das cuenta inmediatamente que son mejores que tú.

Acostarte con un hombre bastante sensual te hace sentir que llegas a la meta pero aún estás confundida por que él no quiere estar contigo y te hiere que él quiera conquistar a alguien menos atractiva que tú.

Si un hombre no quiere tener sexo contigo, sientes que es tu culpa y que no eres atractiva

No eres una puta cuando:

Tienes sexo con un hombre solo porque te quieres acostar con él.

Puedes haberte acostado con muchos hombres pero tu quisiste estar con cada uno de ellos.

Puedes diferenciar cuando un hombre solo quiere sexo contigo y si un hombre quiere más que eso de ti, y te pones en la misma página que él.

Si un un hombre no quiere sexo contigo, no te culpas a ti misma.

Sabes que mereces ser amada, eres independiente y no necesitas a nadie que te ame porque tu te amas a ti misma en primer lugar.

Lo que NO mereces

No mereces mensajes de vez en cuando.

Mereces hermosos mensajes largos que no pueden ser enviados a nadie más debido a esos  detalles muy tuyos, lo que los demás no notan y los que tú tampoco notas.

Mereces palabras que te calienten cuando hace frio y que te sanen cuando estés cansada. Mereces palabras que te hagan sonreir todos los días y palabras que te recuerden cuando vales y que tan amada eres.

No mereces citas casuales para “ponerse al corriente”

Mereces largas conversaciones sin censura acerca de cualquier cosa que tengas en mente. Mereces citas que realmente signifiquen algo para ti, en lugar de ponerse al corriente en el café o salir a un bar. 

No mereces un amor que solo se exprese con Likes y Snapchats

Mereces amor de verdad, que va más allá de toques, likes y emojis. Un amor que no te deje cuestionando, adivinando o preguntandote, un amor que no te haga dudar si tu pareja se va a quedar o ir. Mereces un amor que haga que te quedes despierta porque es espectacular y mágico, no porque es inestable.

No mereces ser amada a medias.

Mereces a alguien que no usen excusas tontas por su falta de atención o alguien que siempre este ocupado para verte. 

No mereces a alguien inseguro de sus sentimientos.

No mereces a alguien que esté confundido con sus sentimientos por ti, alguien que cree que no es el momento correcto o que no están listos para algo serio. Mereces a alguien que regrese por más, alguien que no pueda evitar estar pérdidamente enamorado de ti y que te ame más conforme pasa el tiempo, alguien que te haga ver que el amor no es una tortura sino que puede ser mágico.

El significado de mi silencio

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El silencio no siempre es tan malo o lleno de resentimiento. El silencio puede ser pacífico y lleno de amor.

Significa que te estoy dando el espacio que necesitas para crecer, el espacio que necesitas para llegar a ser quien deseas y el espacio que necesitas para pensar que quieres de la vida y lo que quieres para mí.

Significa que estoy bien, estoy contenta y tengo fe. Fe que si estamos destinados,  el tiempo nos juntará y si no, conoceremos a las personas que merecemos a lo largo de nuestro camino.

Significa que te extraño pero no te diré porque no va a cambiar nada y porque tú ya lo sabes.

Significa que estoy aquí si quieres alcanzarme y que contestaré el teléfono cuando tú llames

Significa que estás en mi mente pero de una manera silenciosa, en la mañana cuando todos están dormidos y tarde cuando nadie está despierto. Pienso en ti con tanta facilidad.

Significa que te estoy entregando nuestro destino, entregandote los diferentes caminos en los que estamos, las diferentes visiones que tenemos y el presente; porque eso es todo lo que te puedo garantizar.

Significa que soy feliz con lo que tuvimos aunque fuera corto, significa que no dejó ninguna cicatriz y que no causó ningún daño. Fue dulce pero no nos queda nada más por hablar.

Significa que te recordaré con una sonrisa.  Recordaré las bromas, las risas, las miradas y los secretos. Recordaré la simplicidad de todo aquello antes que la vida se pusiera en el camino.

Significa que necesito un tiempo sola para entender por qué gente hermosa viene a nuestras vidas y se va demasiado pronto, tratar de desmarañar el misterio del tiempo y si hay tal cosa como el tiempo, entender que solo me tengo a mi misma ya que la gente no siempre se queda.

Significa que te estoy dejando ir, qué te estoy dejando brillar lejos de mi galaxia, te estoy sacando de mi corazón y fuera de mi mente,  significa que me estoy acostumbrando a tu ausencia y vivir mi vida a como solía hacerlo antes de que te cruzaras en mi camino.

Significa que no es el final, significa que estoy cerca pero a la vez lejos, que estoy aquí pero no estoy, que te estoy prestando atención pero también inconsciente,  significa que un adiós no es una despedida.

Ésta noche mi jefe finalmente me llamó a la oficina

Trabajar con él era simplemente un imposible en este momento. Realmente necesitaba aceptarlo.

Cada mañana me alistaba para el trabajo – Encontraba un vestido que luciera profesional pero que a la vez mostrara un poco mis curvas, me maquillaba y ponía un poco de fragancia sexy en mi cuello para el trabajo. Siempre me ponía zapatillas ostentosas, esas que son muy altas (alrededor de 14cm,) así podía yo estar un poco más a nivel de su estatura y más cerca de sus labios. Llegaba a mi escritorio y trataba de hacer todo el trabajo tan rápido como podía antes de que mi gran distracción llegara.

Había comenzado a trabajar en una firma de abogados como secretaria de uno de ellos. No era el trabajo que imaginaba que haría con mi profesión pero después de graduarme y que la búsqueda fuera un poco frustrante y sin éxito, me sentí con mucha suerte  después de ver que el pago era realmente bueno, aunque el trabajo no era nada cercano a lo que había soñado. Y las ventajas… Ese sería el abogado de 23 años, Carlos M.

Al principio pensé que lo estaba imaginando, este guapo, imposiblemente exitoso no podía estar interesado en mí, pero sus ojos se detuvieron demasiado tiempo sobre mí  y él arrastró sus dedos a lo largo de mi espalda cuando no había nadie más alrededor. Él encontraba excusas para que nos quedáramos a trabajar hasta tarde, solamente nosotros dos y siempre ordenaba una cena bastante exquisita, así estaríamos en la mesa de la oficina por bastante tiempo, solamente platicando. Nada había sucedido aún pero solo era cuestión de tiempo. Yo estaba completamente perdida en la lujuria por él, con sus ojos cafés y cabello oscuro, sus hombros anchos, con la manera en que se expresaba acerca de su nuevo estilo de vida porque todavía se sentía como un niño que pretendía jugar a trabajar o al menos eso creía que los demás veían dado que  él era el más joven de la firma.

Y así me quedé en la rutina de sentirme enamorada y distraída casi todo el tiempo. Hoy, como todos los días, vino y me saludó. Su sonrisa de complicidad provocó un tirón familiar entre mis piernas que flotaban a través de mi estómago. Le deseaba.

A medida que crecía mi atracción, mis vestidos eran cada vez más ajustados, estaba esperando a que diera el primer paso, pero no podía esperar mucho más. Particularmente hoy había comprado un vestido precioso que no debería haber comprado con mi sueldo, pero estaba segura que iba a hacer el truco. Era un vestido de manga larga rojo que abrazaba mis curvas pero estaba lo suficientemente flojo  para permitir que estuviera corto sin mirarse obsceno. Lo había combinado con un par de zapatillas negras. Era el tipo de vestimenta que haría un encuentro rápido muy fácil… Qué es en lo que había estado fantaseando la mayoría del tiempo.

Carlos entró por la puerta mirándose tan atractivo como siempre, no se había afeitado la barba, así que no estaba acentuada pero aún así hacía que perdiera el control. “Buenos días, Sayra” me dijo mientras posaba su mirada sobre mí para después sonreír y bajar la mirada por mi cuerpo hasta mis muslos, expuestos entre mi vestido y mis zapatillas. Mi boca estaba un poca abierta de degustación cuando le devolví la sonrisa. “Es un buen día” le respondí.

No sé cómo le había hecho para encender su computadora tan rápido cuando  recibí un e-mail de él:

Sayra, voy a necesitar que te quedes hasta tarde esta noche así puedo preparar unos registros para la reunión de mañana.

-CM

No pude evitar la sonrisa que se esparció por todo mi cuerpo. Eso es todo.

Sé que no es la mejor idea del mundo empezar a acostarse con tu jefe pero no podía recordar haber tenido una conexión física y mental tan fuerte con alguien… confiaba en él, él iba a actuar responsable por ambos si algo salía mal y las cosas no era tan maravillosas, él me podía ayudar a conseguir un trabajo en algún otro lugar. No quería decir que no a algo tan intoxicante cuando el trabajo me importaba tan poco.

El día pasó volando, porque todo lo que hice fue soñar con diversas fantasías que quería recrear con el Lic. Morales. A medida que la gente empezó a salir del trabajo mi ansiedad crecía, aunque  yo estaba confundida de verlo a él con su abrigo cerca de la puerta.

“Sayra, vas a tener que hacer los registros sin mí, tengo una cena de último minuto a la que necesito asistir”

No podía ocultar la decepción en mi cara, estoy segura que él se dio cuenta pero no me importó.  Todo se había terminado tan rápido… “Claro que sí” contesté.

En el momento en que él se fue, llamé al servicio de entrega y pedí una botella de vino. Puede que tenga que quedarme a trabajar hasta tarde así que por lo menos lo disfrutaría.

Pues bien, un vaso se convirtió en tres pero para ese entonces yo ya había organizado todos los archivos que Carlos necesitaría sobre su escritorio, ya había tomado una mala decisión sobre que lo pudo haber pasado. Qué pena, pensé mientras arrastraba mis dedos sobre el escritorio, el cual estaba a la altura perfecta.

Me senté en la silla de cuero de Carlos por un momento, para descansar un rato antes de ir a casa. Pude ver por qué le gustaba esta silla que me hizo sentir poderosa. Sentada detrás de su escritorio me hizo sentir poderosa. La sonrisa de Carlos esta mañana me hizo sentir aún más potente, pensé. Recordar la forma de cómo se veía su cara  mientras miraba a mis piernas me hizo sentir excitada de nuevo. Sentí el mismo tirón entre mis piernas.

Descuidadamente me recosté y cerré los ojos, pasando la mano por el muslo, fingiendo que era su gran mano, masculina. Empecé a frotar más fuerte, rozando la barrera de la ropa interior de encaje negro que me había puesto en la mañana con esperanzas que  fuera usada. Podía sentir que tan húmeda estaba mi ropa interior, había sido un largo día de acumulación sin ser liberada.

“Merezco ser un poco imprudente”

Puse mis manos dentro de mis bragas y coloqué una pierna sobre el escritorio de Carlos. Su vista hubiera sido excelente si se hubiera molestado en quedarse. Me eché hacia atrás cuando empecé a rozar lentamente mi clítoris. Era tan relajante pensar en Carlos haciendo esto, tan perfecto.

“Emmmmm.. hmm hmmm” – Toció una voz masculina

Me tiré hacia adelante cerrando mis piernas y quitando mis manos rápidamente. Carlos estaba de pie frente a mí. Oh, mierda, pensé antes de que mi cerebro aturdido se diera cuenta de que no se veía enojado. Él estaba sonriendo. “Siento interrumpir, pero ¿te das cuenta de que estás usando mi oficina en este momento?”

“Lo siento mucho, Licenciado.” – dije, el alcohol me dio el valor para hacer hincapié en la última palabra.

“¿Ahora me llamas Licenciado?” – me preguntó moviéndose a mi lado, parado encima de mí y mirando hacia abajo con esa expresión en su rostro.

“Es a como tú quieras que sea”

Estiró su mano y me acarició la garganta, me quedé congelada en su silla. Me sostuvo la cara con las manos, pensado en silencio por un largo minuto.  El continuó acariciando mi cuello con una de sus manos, mientras la otra viajaba a mi entrepierna donde sintió lo mojada que estaba.

“Buena chica”

Eso me sacó de mi estupor y agarré sus caderas para acercarlo a mí. Él sonrió de nuevo mientras desabrochaba su pantalón para encontrarme una  gran erección esperándome. Su pene era indescriptible, me había imaginado que era grande pero en ese momento me di cuenta que siempre fue enorme y grueso. La cabeza estaba tan mojada que se me antojó tenerla en la boca.

“He estado esperando para hacer esto durante mucho tiempo” – dije, mientras le lamía el pene desde la punta hacia abajo, mirándolo fijamente para ver cada reacción en su cara. “No eres la única” me contestó, ahora sus manos estaban posadas en mi cabello.

Pero yo no solo quería decirle que tanto le deseaba sino que también se lo quería demostrar. Me metí todo su pene en mi boca y sentí como mi garganta hizo el ajuste adecuado para aceptarlo. Solía pensar que esto me daría nauseas pero la practica me enseñó que debía suministrar más liquido en la parte posterior de la garganta haciendo todo el proceso más fácil y agradable para él. La mano que de repente me jaló del cabello, lo confirmó.

“Levántate” – me dijo, rápidamente me volteó. Agarró mis pechos salvajemente y me inclinó en su escritorio. El único pensamiento que daba vuelta en mi cabeza era “Sí”

Él levantó la pequeña cantidad de material que cubría mi culo y me la metió por detrás. Su pene era perfecto. Me llenó por todos lados pero no me dolía, bueno en realidad era un dolor muy exquisito y placentero. Me la metió salvajemente, adentro y afuera pero rítmicamente

“Has sido una muy buena empleada, pensé que era hora de darte una recompensa” dijo Carlos con su voz más baja y más ronca de lo habitual. Con eso, me dio una nalgada bastante fuerte. Grité de sorpresa y él se rió. Esto fue más ardiente de lo que imaginaba.

El comenzó a empujar hacia adentro con más fuerza usando una mano para posicionar mis caderas, la otra masajeaba mis pechos y pellizcaba ocasionalmente mi pezón. Le dije que estaba punto de acabar y el movió su mano hasta mi vagina. Recorrió rápidamente sus dedos hacia mi clítoris. Sentí como se tensaban sus músculos al mismo tiempo que los míos. No pude mantener mi voz baja porque el placer que recorría mi cuerpo era tan intenso, tanto que hizo que pusiera mis ojos en blanco y gemí tan alto que pensé que si hubiera alguien en el piso de abajo también lo escucharía.

Sentí como se venía dentro de mí y se tumbaba lentamente sobre mi espalda.

Nos quedamos así por un breve momento antes de que pudiera decir palabra.

“Sayra, voy a necesitar que trabajes hasta tarde toda la semana”- Dijo el Licenciado